Fotografias
Historia de Rusia : los sucesores de Pedro el Grande
Fotografias Rusia

El gobierno autoritario de Pedro I estuvo seguido de un periodo de debilidad. Su hijo y heredero Alejo fue condenado por alta traición y murió torturado en prisión en el año 1718. El trono pasó entonces a su segunda esposa, Catalina I. Tras su muerte en 1727, la sucesión en el trono pasó a manos de distintos gobernadores, tras varias conjuras y conspiraciones, a menudo protagonizadas por la guardia de palacio. Pedro II, hijo de Alejo, fue nombrado emperador tras la muerte de Catalina y fue a su vez sucedido en 1730 por Ana Ivánovna, hija de Iván V. Ana, como duquesa de Curlandia, distribuyó los principales cargos entre sus favoritos prusianos y gobernó con despotismo;

 

fue sucedida en el trono por Iván VI, su sobrino nieto de tan sólo ocho semanas de edad. Una conspiración palaciega colocó en el trono a la hija menor de Pedro I, Isabel Petrovna; bajo su gobierno (1741-1762) se produjo una recuperación nacional, y en una guerra contra Suecia (1741-1743), Rusia conseguía parte de Finlandia. Posteriormente se alió con Austria y Francia en la guerra de los Siete Años (1756-1763) contra Prusia. Su sobrino y sucesor Pedro III, admirador del rey Federico II de Prusia, dio por sellada la paz en el momento de su ascensión al trono en 1762; un año después, Pedro III fue depuesto y asesinado. Su esposa, una princesa alemana, subió al trono vacante con el nombre de Catalina II. Su labor de gobierno intentó desarrollar la política iniciada por Pedro I el Grande; el éxito de sus medidas permitió la expansión de Rusia.

Sus campañas militares tomaron dos direcciones; en primer lugar, dirigió sus ejércitos contra el Imperio otomano con el fin de hacerse con los puertos del mar Negro tan necesarios para el comercio ruso;

en la Guerra Turco-rusa de 1768 a 1774, Rusia ocupó la región tártara de Crimea que quedó anexionada al Imperio Ruso en 1783, mientras que en un posterior enfrentamiento (entre 1787 y 1792), conseguía todos los territorios situados al oeste del río Dniéster, entre los que se encontraba el puerto de Ochakov, en el mar Negro. El segundo objetivo de su actividad militar se centró en los territorios occidentales; como resultado de las tres particiones de Polonia (1772, 1793, 1795), Rusia obtuvo 468.000 km2 de tierra y alrededor de seis millones de habitantes. La política interior de Catalina fue fiel reflejo del gobierno de corte occidental de Pedro I. Introdujo la cultura francesa y durante algún tiempo estuvo interesada en las teorías liberales expuestas por algunos escritores franceses como Voltaire. En 1767, emitió una propuesta de reforma administrativa y legal, intentando mejorar las condiciones de vida de los siervos campesinos, pero no se llegaron a poner en práctica por la oposición de la nobleza. El estallido de un levantamiento cosaco y de campesinos dirigido por Yemelyan Ivánovich Pugachov (1773-1775), que fue sofocado tras su ejecución, hizo que Catalina, en respuesta a los hechos, en lugar de suavizar las opresivas leyes sobre servidumbre, las endureciera aún más. Tras el comienzo de la Revolución Francesa de 1789, la emperatriz desechó por completo sus puntos de vista liberales. "Rusia" Encarta

Catalina II
Catalina II