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Literatura italiana en el siglo XV
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Literatura |
Durante el siglo XV se desarrolló un nuevo movimiento cultural denominado humanismo que sustituyó las concepciones medievales, situando al ser humano en el centro del universo y considerando la vida en la tierra como un periodo en el que el alma puede llegar a la plenitud. En el renacimiento aparecieron numerosos individuos a los que se les denominó “hombres universales”, es decir, artistas que alcanzaron la perfección en más de una disciplina. Artistas completos se pueden considerar el arquitecto, pintor y organista Leon Battista Alberti, y los conocidísimos Leonardo da Vinci y Miguel Ángel. Esta universalidad intelectual fue característica también de muchos de los príncipes que gobernaron las ciudades italianas durante aquella brillante época. Entre ellos, el más destacado fue Lorenzo de Medici, miembro de la ilustre familia que gobernó en Florencia durante décadas. Lorenzo fue político y mecenas de las artes, así como poeta y crítico, dotado de exquisito gusto. |
Angelo Poliziano, llamado Poliziano, está considerado como el poeta y humanista más destacado de este periodo. Su obra teatral en verso Orfeo (c. 1480) pasa por ser el primer drama importante de la historia del teatro italiano, y sus colecciones de poemas líricos son de extraordinaria calidad. Poliziano fue, además, un excelente erudito y traductor de textos de la Grecia clásica. Durante este periodo se mantuvieron dos fuentes de inspiración que ya provenían de etapas anteriores: las gestas de caballería y la vida pastoril. Son destacables, entre las obras que continuaron la tradición de las primeras, Orlando enamorado (1483), de Matteo Maria Boiardo y, entre las pastoriles, Arcadia (1504), de Iacopo Sannazzaro, creaciones ambas que despertaron un gran interés en toda Europa. |
En su preocupación por los valores terrenales frente a los religiosos, los escritores del renacimiento fueron abandonando muchas de las ideas predominantes durante la edad media, e incluso los papas actuaron como mecenas de autores denominados paganos. Algunos de estos autores paganos, en especial el humanista Lorenzo Valla, a quien estuvo a punto de costarle la vida la divulgación de ciertos documentos bastante comprometedores sobre el Papado, llegaron a hablar de “escritores cristianos” con el fin de distinguirse de ellos. Los polémicos sermones y textos de Girolamo Savonarola trataban de contrarrestar esta corriente de paganismo financiada por la propia Iglesia. A la caída de los Medici, Savonarola instauró una república teocrática en Florencia, que duró poco menos de tres años. Abandonado por el pueblo y odiado por el papa Alejandro VI, impenitente protector de la cultura llamada pagana, Savonarola murió en la hoguera al considerársele reo de herejía. Encarta |
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papa Alejandro VI. |