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La literatura italiana anterior a la II Guerra Mundial
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Literatura |
Debido en parte a la influencia de corrientes foráneas, en la Italia de comienzos del siglo XX se desarrollaron numerosos movimientos artísticos y literarios cuyo principal nexo de unión era el común rechazo a la retórica y al lirismo en la poesía. El más radical y duradero de ellos fue el futurismo. Su fundador, el poeta Filippo Marinetti, contribuyó a desgarrar el lenguaje y dejarlo reducido a sus esencias. Guiado por la principal de sus ideas estéticas, la de que la literatura del naciente siglo debía reflejar el dinamismo de la industria y la vida contemporáneas, abogó por el uso de un estilo de escritura que emulara la velocidad y la tensión de las máquinas. Fue un activo defensor de la intervención bélica de su país en la I Guerra Mundial y, más tarde, del fascismo. |
El más importante de los pensadores de estos primeros años del siglo XX fue el filósofo, crítico literario e historiador Benedetto Croce, cuya influencia se extendió por Italia y por el resto del mundo. A través de su revista bimensual La crítica (1903-1944), así como de sus obras literarias y filosóficas, desarrolló ampliamente las teorías del filósofo italiano del siglo XVIII Giambattista Vico, e insistió fundamentalmente en la importancia de la intuición en el arte y de la libertad en el desarrollo de la civilización. Su idealismo estaba en oposición con las tendencias del momento, fundamentalmente positivistas. Croce defendía el concepto de intelectual comprometido con la vida pública, de ahí su toma de postura, contraria al fascismo. Sistematizó su pensamiento concibiendo una “filosofía del espíritu” que expuso en cuatro volúmenes dedicados, respectivamente, a la estética, la lógica, la economía y la historia, y que aparecieron entre 1902 y 1917. |
Su autobiografía, publicada en 1918, evidencia su vida, espiritualmente rica y variada. Además de La critica, hubo otras dos publicaciones periódicas que actuaron como foro de diálogo de los autores italianos de comienzos de siglo. Una de ellas, La voce (1908-1916), dirigido por Giuseppe Prezzolini, contribuyó enormemente a modernizar la cultura italiana, difundiendo ideas procedentes de Francia, Inglaterra y de toda América. Entre los colaboradores habituales de La voce, destaca el pintor y escritor Ardengo Soffici y el filósofo y novelista Giovanni Papini. La segunda de las publicaciones, Ronda (1919-1923), se caracterizaba por una tendencia reaccionaria y una inspiración clásica. De su entorno surgieron Antonio Baldini y Riccarco Bacchelli. Encarta |
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Benedetto Croce. |