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Filosofía en el hinduismo
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Religion |
Originariamente, el aspecto mundano hindú estaba compuesto por tres Veda, tres clases de sociedades (varnas), tres etapas en la vida (ashramas), y tres “metas de un hombre” (purusharthas); el tema de las metas o necesidades de las mujeres rara vez se menciona en los textos antiguos. A los tres primeros Veda les fue agregado el Atharva-Veda. Las primeras tres clases (brahmán o sacerdotal, kshatriya o guerrera, y vaishya o pueblo llano) derivaban de la división tripartita de la antigua sociedad indoeuropea, tal y como aparece en las culturas griegas y romanas. A estas tres clases se les unió la de los shudras o sirvientes, después de que los arios se establecieran en el Punjab y comenzaran a desplazarse hacia el sur, hacia el valle del río Ganges. Los tres ashramas originales eran el estudiante casto (brahmachari), el amo de casa (grihastha) y el habitante del bosque (vanaprastha). Se decía que tenían tres deudas o deberes: estudiar los Veda (esto se lo debían a los sabios), un hijo (a los ancestros) y sacrificarse (deuda que tenían con los dioses). |
Las tres metas u objetivos eran el artha (éxito en cuanto a bienes materiales), dharma (recto comportamiento social) y kama (placeres sensuales). Al poco tiempo de haber sido compuestos los primeros Upanisad, durante el surgimiento del budismo (siglo VI a.C.), se les sumó un cuarto ashrama y su meta correspondiente: el que renuncia (sannyasi), cuya meta es la de liberarse (moksha) de las etapas, metas y deudas antes mencionadas. Cada uno de estos dos modos de actuar de los hindúes desarrolló sus propios sistemas metafísicos y sociales. El sistema de castas y la filosofía de svadharma que lo sostiene (el dharma individual) se desarrollaron dentro del modo de vida mundano. |
El svadharma considera que cada persona nace para realizar un trabajo específico, para casarse con una cierta persona, comer cierta comida y engendrar ciertos niños, y que ésta es la mejor manera de cumplir con su propio dharma antes que con el de cualquier otro (incluso si el propio dharma es bajo y reprochable, como en el caso de los miembros de la casta harijan, los intocables, cuya sola presencia, en ciertas ocasiones, llegó a ser considerada contaminante para las otras castas). La principal meta del hindú mundano y común es la de tener y criar un hijo que haga ofrendas a los ancestros (la ceremonia shraddha). Por otro lado, el segundo camino de renunciación del hinduismo se basa en la filosofía upanisádica de la unidad del alma individual o atmán con Brahman, el alma universal. |
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El svadharma. |
Se cree que si el fiel lograra la total realización de esto, sería suficiente para que se liberara de la reencarnación; mirado así, nada podría ser más perjudicial para la salvación que el volver a nacer. Muchas de las metas e ideales de renunciación del hinduismo han sido incorporadas al hinduismo mundano, en especial el dharma eterno (sanatana dharma), un código ético absoluto y general que se propone transcender y abarcar todos los dharmas secundarios, relativistas y específicos. Para los hindúes, el principio más importante del sanatana dharma es el ahimsa, la ausencia del deseo de hacer daño, el que se utiliza para justificar el hecho de que sean vegetarianos (sin embargo, este dogma no prohibe la violencia física contra seres humanos o animales, o que se practiquen sacrificios de sangre en los templos). |
Además del sanatana dharma, se han hecho numerosos esfuerzos para lograr reconciliar los dos hinduismos. El Bhagavad-Gita describe tres caminos para lograr la realización religiosa: el sendero de los trabajos o karma (aquí se mencionan actos de sacrificio y rituales), el sendero del conocimiento o jnana (la meditación upanisádica de la divinidad) y el sendero de meditación, una apasionada devoción por Dios o bhakti, un ideal religioso que vino a combinar y a hacer de los otros dos senderos, una vía más trascendente. En términos generales, se pueden encontrar huellas del bhakti en las obras épicas, incluso en algunos de los Upanisad, pero su manifestación más completa no aparece hasta después del Bhagavad-Gita, cobrando impulso a partir de los cantos y poemas escritos en lengua común, dedicados a las deidades locales, en especial los de alvars, nayanars y virashaivas del sur de la India y los de los fieles bengalíes de Krishna. Los hindúes han logrado pues conciliar su monismo vedántico (véase Vedanta) con su politeísmo védico: todos los dioses hindúes individuales (de los que se dice son saguna, 'con atributos') están sometidos al espíritu universal o |
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Krishna. |
Brahman (nirguna, 'sin atributos'), del cual emanan todos. Por lo tanto, la mayoría de los hindúes rinde tributo (a través del bhakti) a dioses a quienes adoran en los rituales (a través del karma) y a los que entienden (por medio del jnana) como aspectos de la última realidad, el reflejo material del que todo lo que existe es una ilusión (maya) creada por Dios con mucho esfuerzo, pero con un espíritu de juego (lila). Encarta |